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sábado, 22 de agosto de 2009

Irse

Cada vez me gustan menos las ciudades y me llama más esto.
Si sigo así, creo que en algún momento me mudaré a una cabaña en una islita.



miércoles, 22 de julio de 2009

Verano

Siempre nos cuesta (o, al menos, a mi) decidirnos por una estación del año. Todas tienen algo especial. Pero la semana pasada llegué a la conclusión de que mi estación favorita es el verano. Hace buen tiempo casi todo el rato, que da mucha alegría, y prefiero el calor al frío. Dan ganas de meterse en una piscina llena de agua fresquita, de tomar fruta fresquita, de tomar bebidas fresquitas, de salir a dar un paseo... Cuando la gente sale de trabajar queda con sus amigos o con su familia pra tomar algo en una terracita y está mucho más activa.
La mayoría de la gente tiene vacaciones, algunos más y otros menos, pero vacaciones a fin de cuentas. Y es el momento que el cuerpo y la mente necesitan para descansar y reponerse. Y algunos afortunados hacemos viajes, conocemos otros lugares, otras formas de vida, vamos a la playa, a la montaña, al campo, escapamos de la multitud, comemos otras cosas... podemos vivir una vida distinta durante una o dos semanas.
También, todo me parece más bonito, más poético. Será que tengo tiempo de fijarme, que no tengo tantas cosas en la cabeza.
No sé, podría citar millones de cosas, pero no lo haré. Me gusta y punto.


[flickr.com/gportillo]


lunes, 6 de julio de 2009

'15 días en agosto'

Lo vi hace años, y hoy me he vuelto a encontrar con él. Sólo 15 días en agosto...

miércoles, 24 de junio de 2009

Lo que se aprende fuera

He aprendido que en Madrid tenemos acento no se muy bien de que (como en todas partes). Y que bastantes personas piensan que somos raras (cosa que me tomo a bien).

También, tengo muchas ganas de hacer muchas cosas. Y me he dado cuenta de que no hay mejor manera de hacer hambre que ver a la gente comer.

lunes, 16 de febrero de 2009

Transporte público

A pesar de que me encanta viajar en coche, me gusta mucho viajar en transporte público, sobre todo porque me gusta imaginarme la vida de la gente a partir de lo que veo.
Por qué esa anciana lleva una tarta, por qué ese chico lleva un brazo escayolado, por qué esa joven parece tan feliz, por qué ese niño se baja en esa parada...
Anoche, en el aeropuesto de Tenerife Norte, una chica de unos 20 años que estaba sentada a dos escasos metros de mi, esperando a embarcar en el avión con destino Barcelona, lloraba lo más silenciosamente posible (aunque le costaba bastante respirar) mientras escuchaba su ipod (que era igual que el mio (de esos recuerdos 'inútiles' que almaceno)).
Me dio mucha pena, la verdad. Si yo hubiese estado sola habría ido a hablar con ella, por si podría ayudarla en algo. No porque me crea muy altruista, sino porque a ninguno nos cuesta nada intentar ayudar a los demás.
Se me ocurrieron millones de historias sobre por qué estaba allí y así. Pero nunca lo sabré. Quizá ahí está 'la gracia'.

A unos cuantos metros, como pude descubrir gracias al 'ingenio' de mi hermano, los trabajadores del mismo aeropuero hacían apuestas macabras. Pobres los de los vuelos de las 20:00, 20:30 y 20:50, la palman.

Para terminar, me gustaría hacer público mi descubrimiento de que Tenerife es una isla plagada de monos sorprendidos (que suelen residir en el Loro parque). Este es el más adorable, que encontré en una papelera: